lunes, 23 de abril de 2018

domingo, 22 de abril de 2018

Mi semana 16/52

Esta semana en clase hemos trabajado bastante bien, pero ya os conté que se me habían planteado diversos problemas y que eso me traía de cabeza. Ha sido lo que ha marcado mi semana. Ya sabéis, a veces un par de cosas malas estropean todo lo bueno.



En otro orden de cosas, mi madre se marchó a su casa después de cuatro meses y hemos empezado a retomar viejas costumbres. No ha dado nada de guerra esta vez, tengo que reconocerlo, pero las últimas semanas ya se me han hecho muy largas, quizá desde la Semana Santa, por estar de vacaciones y pasar mucho tiempo todos en casa... no sé, el caso es que se ha marchado, se apaña bien en su casa y en la mía hemos vuelto a la normalidad. Vivo en un piso pequeño y los dos han compartido dormitorio y todos amontonamiento en los últimos meses. Parece mentira, pero la casa parece más grande.



El viernes, como extra, tuvimos que ir al pueblo a limpiar la ermita. Mi hijo mayor es mayordomo de la cofradía a la que le apuntaron los abuelos cuando nació. Y ahora va a ser la fiesta, y le corresponde a él limpiar y organizar un montón de cosas. Este año por ese motivo tenemos que ir a la fiesta sí o sí. Ya os contaré.



Este fin de semana estamos aprovechando todos a trabajar bastante y también a descansar lo que podemos. Yo a leer un montón, y a corregir cositas, ellos están haciendo trabajos y estudiando y además me he puesto a recoger cosas en casa, que también nos hacía falta. Lo bueno es que en mi comunidad es fiesta mañana lunes, así que tenemos un día más de descanso, que viene muy bien.

Creo que poco más tengo que contar por hoy. ¿Qué tal vuestra semana?


sábado, 21 de abril de 2018

Recomendaciones para el día del libro

Creo que aún llego a tiempo de hacer mis recomendaciones para el día del libro. Este año voy a recomendaros, no libros que haya leído, sino libros que me gustaría leer y que están en mi lista desde hace tiempo. Así que vamos a ello.

Bellas durmientes



El nuevo libro de Stephen King, al que tengo muy abandonado en los últimos tiempos. Esta vez acompañado de su hijo. ¿Qué ocurriría si las mujeres abandonasen el mundo? Lo cierto es que lo quiero saber.

La mujer en la ventana



Quizá sea un chasco, no lo sé, pero es el último thriller que veo en todas partes y que me apetece mucho leer.

Los buenos



Después de lo que me gustó Ritos funerarios, le tengo muchas ganas a la nueva novela de Hannah Kent, a sus descripciones, a sus personajes...

El futuro es femenino



Feminismo y algunas de las ilustradoras que más me gustan en un libro que tiene pinta de ser precioso.

Morder la manzana



Hablan muy bien de este libro y, aunque no suelo leer ensayo, siento curiosidad por el libro de Leticia Dolera.

Invisible



Eloy Moreno se me atravesó en el primer libro suyo que intenté leer, pero quería darle otra oportunidad y creo que este libro puede ser la clave.

El odio que das



Novela a la que también tengo muchas ganas y que me parece que puede ser una buena lectura para mis alumnos.

Nunca seré tu héroe



Sí, es de hace tiempo, pero no lo he leído nunca y creo que puede estar bien como lectura apra mis alumnos.

Seconds



Una novela gráfica, algo que no podía faltar, y esta lleva ya un tiempo en mis listas de libros para leer.

Los Liszt



Un libro curioso, que he visto en numerosas ocasiones en IG y me parece tan bonito que quiero tenerlo. Creo que es un libro para cualquier edad.

Eso es todo. Podéis recomendarme algo más, o incluso desaconsejarme alguno de estos. Me encanta añadir más libros a mi lista.

viernes, 20 de abril de 2018

Problemas y más problemas

A veces me pregunto quién me manda a mí realizar proyectos o presentarme a concursos con mis chavales. Y envidio silenciosamente a aquellos compañeros míos que se limitan a impartir clase en sus horas y no se acuerdan más de sus alumnos ni de su trabajo el resto del día. Es totalmente lícito, la mayor parte de la población hace eso con sus trabajos, y no pasa nada.



Pero no, a mí me gusta meterme en jardines de los que luego me cuesta salir, que me dan trabajo y más trabajo y que no me compensan.

Me presenté a un concurso con mis alumnos. Tenían que grabar un vídeo sobre violencia de género y publicarlo, ponerlo en conocimiento del organismo competente (la Junta de Castilla y León) y ya. Lo de ya es lo que yo creía.



Hicimos todo eso y a los pocos días me llaman para que les enviemos escaneadas las autorizaciones de los alumnos para utilizar sus imágenes. Las envío. Al día siguiente me dice que no les valen escaneadas, que hay que mandarlas en papel. Lo hago. A los pocos días me dice que nuestro vídeo ha sido seleccionado dentro de nuestra provincia y que lo necesitan.

- Ya lo tenéis, está en Youtube.

- No, en formato físico.

- Pero de ahí lo podéis descargar...

- No, me lo tienes que traer en un pendrive.

- ¿Quieres que te mande un wetransfer?

- ¿Eh?

- Nada, que dónde quedamos.



Se lo llevo, y le digo que el pen no es mío y que tiene que devolvérmelo (y era verdad). Me dice que vuelva al día siguiente porque es su compañero el que sabe sacarlo de ahí. Como si fuera una lámpara mágica y hubiera que entonar un conjuro que desconoce. En fin, que ya estoy yo despotricando sobre por qué demonios se me ocurriría presentarme al concurso y va el hombre y me dice:

- Todo esto son chorradas, lo que tienen que hacer los chicos es estudiar y no perder el tiempo en internet, que ya bastante lo pierden para que encima sus profesores les manden estar con ordenadores y esas cosas.



Voy a llevarle el archivo y encima me llevo una bronca. Y me dice que el sonido del vídeo es regulero, que si lo podemos mejorar. No te fastidia. Pero si lo hemos grabado con el móvil...

En serio, esta semana, si hubiera podido dar marcha atrás, graba el vídeo su tía.